PAISAJES Y BIODIVERSIDAD
ACANTILADOS LITORALES, VIVIR AL BORDE DEL ABISMO
LA RUTA DE LOS ACANTILADOS LITORALES
Autoprotegidos del avance del turismo son albergues inexpugnables
para la vida terrestre y marina
Entre Málaga y Almería se extiende la mayor cadena de acantilados
litorales del sur ibérico, ecosistemas únicos y desconocidos
JUAN ENRIQUE GÓMEZ Y MERCHE S. CALLE * WASTE MAGAZINE
Un sonido agudo, como un lamento, se extiende entre las rocas que
en forma de repisa se adelanta hacia el cortado que cae a plomo,
en vertical, hacia el rompiente pedregoso del litoral de Alborán,
es la llamada de polluelos de gaviotas patiamarillas, que aunque
ya están crecidos aún no pueden volar y dependen del alimento que
traerán sus progenitores desde allá abajo, entre las olas, en las
playas y desde los puertos cercanos. Son parte de la vida que cada
año nace entre las grietas y oquedades de los roquedos costeros,
de acantilados que gracias a su inexpugnable orografía, y ayudados
por leyes de protección de la naturaleza, han logrado mantenerse a
salvo de la expansión turística. Ecosistemas rupícolas, hábitats
entre rocas verticales azotadas por el viento, batidos por las
olas en sus zonas bajas y donde el aire posee altísimas dosis de
salinidad, solo habitables por fauna y flora especializada,
preparada subsistir en el abismo, unos sobre la superficie
terrestre, y otros bajo el mar.
Sobre el acantilado vuela una gran ave de alas pardas y marcas
blancas, que se adentra hacia el mar con un suave planear mientras
otea el movimiento superficial del agua. Es un águila pescadora,
una rapaz muy exigente con sus espacios de caza, que prefiere los
acantilados escarpados de Cerro Gordo, y los más orientales de
Castell de Ferro, junto a calas como la Rijana, por ser lugares
poco antropizados, donde aún se puede considerar razonable el
avance de la construcción y la agricultura bajo plástico. El vuelo
del águila es observado, atentamente, por una hembra de cabra
montés, que en un equilibrio imposible se sitúa sobre un saliente
para llegar a las bayas de arbustos como los
Maytenus
senegalensis, olivillas y romeros blancos, y junto a ella,
un juvenil que hace pocas semanas dejó de ser un pequeño
cabritillo. Saben que el águila no representa un peligro para
ellas, pero observan dispuestas a saltar sobre otras rocas aún más
inaccesibles en caso de amenaza. Forman parte de un ecosistema
especial, donde la vegetación ha de adaptarse a crecer en la
escasísima tierra que se acumula en las grietas entre rocas, donde
han de lanzar largas raíces para introducirse entre el roquedo en
busca de humedad, o conformarse con pequeñísimos rizomas que
captan la humedad y el alimento de forma muy superficial, como
Lafuentea rotundifolia, una peculiar planta que aprovecha
los taludes verticales, y otra de largas hojas verdes y pequeñas
flores blancas,
Lapiedra martinezii, que aprovecha la más
mínima grieta con sustrato arenoso para crecer, junto a los muy
abundantes
Asteriscus maritimus. Un territorio vertical,
paredes en las que destacan densas almohadillas verdes desde las
que salen varas terminadas en minúsculas flores. Es una especie
endémica de esta área,
Limonium malacitanum, conocida como
la Saladilla de Málaga. Y en las zonas más altas,
Rosmarinus
tomentosus, romero blanco, el endémico de los acantilados
entre Granada y Málaga, y en peligro de extinción.
(...)
VÍDEOS * Playlist, parajes
del litoral.
Vídeo inicial: ACANTILADOS DE MARO-CERRO GORDO
VÍDEO: MRCHE S. CALLE Y J. E. GÓMEZ
(...) Las
estribaciones montañosas que forman la costa granadina, desde la
localidad de Maro, en Málaga, hasta las inmediaciones de Adra, en
Almería, la franja litoral donde las sierras de Almijara, Lújar y
la Contraviesa se sumergen en el mar, son los principales
ecosistemas de acantilados del sur de la península Ibérica, con
verdaderas joyas geológicas: Los acantilados de Maro-La Herradura;
los de la Punta de la Mona, los situados entre el Tesorillo y
Salobreña, y los más orientales, los situados entre Calahonda y
Castell de Ferro. Estos cuatro territorios son Zonas de Especial
Conservación (ZEC) y de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
protegidas por los convenidos de la Red Natura 2000, que desde la
Unión Europea y el Ministerio para la Transición Ecológica a
través de la Fundación Biodiversidad, con apoyo de la Junta de
Andalucía, intentan preservar la singularidad de un paisaje y la
biodiversidad que lo habita. Espacios marítimo-terrestres que
merecen ser conocidos para entender la necesidad de su
conservación.
La ruta de los acantilados de la costa granadina comienza en la
localidad malagueña de Maro, donde tras las tierras llanas
situadas a poniente, es fácilmente apreciable el levantamiento de
las montañas emergidas del mar de Alborán y que desde hace 20
millones de años forman y aún modelan la actual franja costera,
que se extiende hacia el extremo oriental de Andalucía y recorre
la totalidad del litoral granadino. Viejas torres vigía que desde
tiempos del Reino de Granada, alertan de la presencia de piratas,
ejércitos enemigos y mil y un peligros llegados desde el mar,
algunas de ellas que casi forman parte ya de los roquedos de la
línea intermareal. Una sucesión de sistemas de rocas verticales,
algunos de ellos con caídas de un centenar de metros, ocultan
pequeñas calas solo accesibles por mar y difíciles sendas entre
cortados, más transitadas por grupos de cabras montesas que de
personas. La antigua carretera N-340 permite conocer de cerca las
zonas altas de estos espacios naturales, con conexiones con
algunos caminos de acceso a algunas playas concretas como la muy
poco concurrida playa de las Alberquillas, y la de la torre del
Pino.
En dirección a La Herradura, en la N-340, un desvío conecta con la
conocidísima playa nudista de Cantarriján, en pleno paraje natural
de Cerro Gordo, una cala protegida por acantilados a poniente y
levante, desde donde es posible contemplar la inmensa mole de
Cerro Gordo, con una gran torre vigía fácilmente visitable por el
sendero del Mirador, al que se accede desde la carretera poco
antes de llegar a la Herradura.
Los acantilados continúan hacia la Punta de la Mona, un espacio
más alterado por las urbanizaciones, y tras Almuñécar y sus
playas, desde el Tesorillo hasta la Caleta de Salobreña, uno de
los espacios marinos protegidos de Andalucía, donde habita una
gran biodiversidad marina.
El delta del Guadalfeo, desde Salobreña hasta Calahonda, es una
extensión llana, sin roquedos, que vuelven a convertirse en
acantilados entre esta localidad y Castell de Ferro, con una nueva
Zona de Especial Conservación, donde los ecosistemas rupícolas se
asemejan a Cerro Gordo, con calas como La Rijana. En dirección
hacia Almería ya no hay zonas protegidas, pero los acantilados
mantienen paisajes singulares, con calas de difícil acceso y una
biodiversidad tan rica y singular como la de la costa occidental
granadina.
La ruta de los acantilados, que comenzó en Maro, termina bajo las
rocas del acantilado del Muerto, en el extremo de poniente de la
Rábita. Un recorrido que podría continuar en la provincia de
Almería, con acantilados volcánicos singulares como los de las
Sirenas, junto al gran faro de Cabo de Gata.

Anemonas, poríferos y algas
VIVIR BAJO EL MAR
El mar oculta verdaderos tesoros bajo los acantilados, grutas,
profundas simas, roquedos cargados de corales mediterráneos,
paisajes tapizados de anémonas y tomates de mar, donde nadan
bancos de alevines y juveniles, meros, abadejos, sepias que
desovan entre las piedras del fondo; pargos, lucios, dentones,
grandes medusas como las
Cotylorhza tuberculata, agua
cuajada, y en los que el buceo sin escafandra puede realizarse
desde las calas situadas en las cercanías de La Herradura, o desde
embarcaciones, y deleitarse con la imagen de praderas de
posidonias, con gorgonias pegadas a las rocas y poríferos de color
rojo.
Las aguas de Cerro Gordo-Maro son un territorio marino protegido
en una milla de extensión desde la costa, considerado como ZEPIM
(Zona Especialmente Protegida de Importancia para el
Mediterráneo), una calificación que en tierra se suma a la de ZEPA
(Zona de Especial Protección Para Aves). Dos clasificaciones
normativas que intentan preservar la gran biodiversidad existente
en un territorio que puede considerarse único en el litoral del
sureste ibérico
GUÍA DE ESPECIES MARINAS * WASTE MAGAZINE

Los fondos bajo los acantilados son un refugio de fauna marina.
LA RUTA DE LOS ACANTILADOS LITORALES, de Málaga a Almería
BIODIVERSIDAD
Especies presentes en este espacio natural
FLORA / VEGETACIÓN
Agave americana (Pita)
Anacyclus clavatus
Antirrhinum controversum
Anthyllis cytisoides (Albaida)
Aptenia cordifolia
Aristolochia baetica
Asparagus albus
(Esparragos trigueros)
Asparagus
horridus
Arisarum vulgare
Artemisia
barrelieri
Asteriscus
maritimus
Athamanta vayredana
Atriplex halimus
Ballota hirsuta
Bituminaria
bituminosa
Buxus balearica
Cakile maritima
Capparis spinosa
(Alcaparra)
Carpobrotus edulis
Carrichtera annua (Cucharillas)
Ceratonia siliqua (Algarrobo)
Chamaesyce serpens
Chamaerops humilis (Palmito)
Cneorum tricoccon
(Olivilla)
Convolvulus
althaeoides (Campanilla rosa)
Crithmun maritimun
(Hinojo marino)
Cymodocea nodosa
Drosanthemum floribundum
Euphorbia helioscopia
Euphorbia segetalis
Fagonia cretica
Ficus
carica (Higuera)
Foeniculum vulgaris (Hinojo)
Galactites tomentosa (Cardo
blanco)
Genista umbellata
(Bolina)
Glaucium corniculatum
Glaucium flavum
Ipomoea purpurea
Lafuentea rotundifolia
Lampranthus
multiradiatus (Rayito de sol)
Lapiedra martinezii
Launaea lanifera
Lavandula multifida
(Alhucemilla)
Limbarda crithmoides
Limonium malacitanum
(Saladilla de Málaga)
Lobularia maritima
Lycium intrincatum
Maytenus senegalensis
(Arto)
Mesembryanthemum
nodiflorum
Moricandia
moricandioides
Nerium oleander
(Adelfa. Baladre)
Nicotiana glauca
Ononis natrix
Opuntia- ficus-indica
(Chumbera)
Oxalis pes-caprae
(Vinagreta)
Pallenis spinosa
Papaver rhoeas (Amapola)
Papaver hybridum (Amapola
meztiza)
Patellifolia patellaris
Phagnalon saxatile
Phlomis purpurea
Phonus arborescens
(Cardo cabrero)
Pinus pinaster
Pistacia lentiscus
Plantago afra
Posidonia oceanica
Punica granatum (Granado)
Reichardia tingitana
(Lechuguino)
Ricinus communis (Ricino)
Rosmarinus tomentosus
(Romero blanco)
Rumex induratus
Salsola
oppositifolia
Scolymus
hispanicus
Sedum sediforme
Sonchus tenerrinus
Stipa tenacissima (Esparto)
Teucrium lusitanicum
Teucrium
pseudochamaepitys
Thapsia villosa
Thymelaea hirsuta
Tripodion tetraphyllum
Ulex parviflorus (Aulaga)
Valantia hispida
Withania frutescens
FAUNA
Capra pyrenaica hispanica
(Cabra montés)
MARIPOSAS / LEPIDÓPTEROS

Colias croceus
Colotis evagore
Glaucopsyche melanops
Maniola jurtina
Pararge aegeria
Pieris rapae
Pieris brassicae
Vanessa cardui
AVES

Actitis hypoleucos (Andarríos
Chico)
Alca torda (Alca común)
Alectoris rufa (Perdiz)
Apus apus (Vencejo
común)
Ardea cinerea (Garza real)
Ardea purpurea (Garza
imperial)
Arenaria interpres
(Vuelvepiedras común)
Bubulcus ibis (Garcilla Bueyera)
Calidris alba (Correlimos
tridáctilo)
Carduelis carduelis (Jilguero)
Carduelis chloris (Verderón)
Ciconia nigra (Cigueña negra)
Columba livia (Paloma)
Columba palumbus (Paloma
torcaz)
Delichon urbica (Avión común)
Egretta garzetta (Garceta
Común)
Falco tinnunculus (Cernícalo)
Haematopus ostralegus (Ostrero)
Himantopus himantopus (Cigüeñuela
común)
Hirundo rustica (Golondrina
común)
Larus audouinii (Gaviota de
Audouin)
Larus michahellis (Gaviota
patiamarilla)
Larus fuscus (Gaviota sombría)
Merops apiaster (Abejaruco
europeo)
Milvus migrans (Milano negro)
Monticola solitarius
(Roquero solitario)
Morus bassanus (Alcatraz
atlántico)
Motacilla alba (Lavandera
blanca)
Motacilla cinerea (Lavandera
cascadeña)
Oenanthe leucura (Collalba
negra)
Pandion haliaetus (Águila
Pescadora)
Parus major (Carbonero común)
Passer domesticus (Gorrión
común)
Phalacrocorax carbo
(Cormorán grande)
Phoenicurus ochruros (Colirrojo
tizón)
Phylloscopus collybita (Mosquitero
común)
Ptyonoprogne rupestris (Avión
roquero)
Saxicola rubicola
Serinus serinus (Verdecillo)
Streptopelia decaocto (Tórtola
turca)
Streptopelia turtur (Tórtola
europea)
Sturnus unicolor (Estornino)
Sturnus vulgaris (Estornino
pinto)
Sylvia atricapilla (Curruca
capirotada)
Sylvia melanocephala (Curruca
cabecinegra)
Sylvia undata (Curruca
rabilarga)
Thalasseus sandvicensis
/Sterna sandvicensis (Charrán patinegro)
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